Torrejón lleva siendo desde hace unos años un ciudad que no te debes perder en Navidad. Nosotros la habíamos visitado los dos años anteriores y ya nos encantó, pero este año se ha superado así misma.
Tanto ha sido así que la han otorgado el título de Ciudad Europea de la Navidad junto a Lieja.

Este año para llegar a Torrejón fuimos en el recién inaugurado tren de las mágicas navidades. El tren sale desde la estación de Chamartín y te deja en la estación de Torrejón. Esto esta genial, pues la estación de tren queda en el corazón del recorrido que va desde la Plaza Mayor hasta el Recinto ferial, lugar donde han puesto este año la Puerta Mágica.
Se trata de un tren histórico de los años 70, que en unos 20 minutos te lleva hasta Torrejón. El exterior del tren está perfectamente decorado con motivos navideños de las mágicas navidades de Torrejón.
Una vez dentro del tren, un Guachi, (los guachis son unos duendes mágicos que cada año visitan Torrejón en navidades), alegraba el viaje a todos los peques entre abrazos y fotos.

Una vez llegas, a Torrejón tienes dos opciones, ir hacía la Plaza Mayor o hacía el Recinto Ferial. Nosotros fuimos hacia el recinto ferial, ya que estábamos deseando ver el espectáculo de la Puerta Mágica.
Según salimos de la estación, nos encontramos un precioso carrusel de dos plantas, un árbol de navidad convertido en atracción, un tobogán de hielo y una gran noria.
Si queréis podéis sacar los tickets online desde el siguiente enlace.
A David le encantó el tobogán de hielo, a este chico le gusta la velocidad. También montamos en el original árbol de la Navidad y en el Carrusel.

Desde aquí, nos dirigimos por la llamada avenida de los Guachis, un largo pero muy bien adornado paseo que lleva al Recinto Ferial, zona donde está la puerta mágica. En el paseo puedes encontrar diferentes atracciones, muchas de ellas aptas para los más peques, la casa de Papá Noel, zona de Food Tracks, la exposición de Super Héroes, la super carpa del OktoberfestOlé, autentica fiesta de la cerveza alemana, donde cenamos una rica tabla de salchichas alemanas acompañada de buena cerveza o los Karts de hielo, otra original atracción para los amantes de la velocidad.


Una vez llegamos a la puerta mágica, disfrutamos de un impresionante espectáculo de luz y sonido que como todos los años nos encantó.
Se trata de una gran estructura metálica en la que miles de luces bailan al ritmo de canciones.

Acabado el show volvimos hacia la estación y esta vez cruzamos la vía para ir a la zona de la Plaza de España donde hay un mercado navideño y una pista de hielo, pero no fuimos a la zona de la Plaza Mayor, le debemos otra visita.
Para terminar, volvimos de nuevo en el tren mágicas navidades, ya que está pensado para ir y volver en él y no preocuparte de atascos y de buscar aparcamiento.
Sin duda una experiencia super recomendable para vivir la Navidad en familia.
